1.1. Introducción
El sistema sanitario marroquí ha experimentado una serie de problemas sociales y financieras debido a una transición demográfica y epidemiológica, por un lado, y a la falta de financiación, por otro. Así, los presupuestos del estado cubrían sólo el 41% de los gastos de la sanidad pública, y sólo 5 millones de marroquíes se beneficiaban de la asistencia sanitaria, mientras que el resto de ciudadanos alegaban, mediante un certificado, su vulnerabilidad a fin de acceder a los servicios sanitarios.
Si analizamos su evolución, podemos identificar tres grandes etapas de desarrollo que abarcan desde el día después de la independencia hasta el presente.

1.1.1. Primer periodo (1959-1980)
Este periodo comprende desde el año 1959 hasta el año 1980 y corresponde con la aplicación del Sistema Sanitario, el cual incluía planes de desarrollo como la infraestructura básica, la nacionalización, los recursos y la lucha contra las epidemias. A finales de los setenta, la organización de los sistemas de salud en muchos países en desarrollo se basaba en dos factores:

Un sistema público totalmente organizado por el Estado, el cual otorgaba al centro las leyes, normas y reglamentos para establecer políticas de salud, y además contaban con el apoyo público y estaban financiados por los ingresos del mismo.

Un sistema privado con financiación independiente. Estos sectores privados se han ido desarrollando de manera segmentada y casi desconocida por el Estado.

Sin embargo, en los años ochenta, Marruecos, al igual que otros países del Magreb, se enfrentó a una crisis financiera que le llevó a adoptar restricciones en las reformas del sistema sanitario.

1.1.2. Segundo periodo (1981-1995)
Periodo que comprende desde el año 1981 hasta el año 1995. Etapa en la que Marruecos, al igual que otros países del Magreb, se ve en la necesidad de llevar a cabo reformas en el sistema sanitario tales como el fortalecimiento del Sistema Nacional Sanitario y la Red de Asistencia Básica así como su desarrollo.

1.1.3. Tercer periodo (1995-2000)
Abarca desde el año 1995 al año 2000. Durante este periodo se abre el debate sobre la reforma del sistema sanitario prestando más atención a la reestructuración de los servicios, a los aspectos centrales del Ministerio, y al control de la financiación. Por ello en el año 2000 la Organización Mundial de la Salud (OMS) creó un marco conceptual del sistema sanitario en el que por primera vez se diseñó un plan que evaluaba los resultados de los diferentes sistemas sanitarios a la vez que identificaba las mejoras necesarias, y todo ello teniendo en cuenta los límites del sistema sanitario en su totalidad. Por lo tanto, bajo este nuevo marco, cualquier sistema sanitario debía tener en cuenta en sus reformas o cambios los siguientes puntos:

- Mejorar el estado de salud de la población
- Responder a las expectativas de los diversos asociados
- Establecer una contribución financiera justa.

No obstante, a pesar de estas iniciativas de cambio y reformas llevadas a cabo por el Ministerio de Sanidad y otras instituciones, los esfuerzos del sector público, el rápido desarrollo del sector privado y la cobertura sanitaria de la población seguían siendo insuficientes. Si bien, hasta octubre del 2006, y después de varios intentos de reformar el sistema sanitario, no se adopta la ley 65-00, conocida como AMO (Assurance Maladie Obligatoire), cuya finalidad era elevar la asistencia sanitaria universal de un 17% a un 34% de la población, a fin de potenciar la igualdad, desarrollar y mejorar los servicios, y crear un equilibrio financiero.

1.2. Sectores del Sistema Sanitario Marroquí
En Marruecos, la organización del sistema de atención sanitaria se basa fundamentalmente en dos sectores:
El sector público, representado principalmente por el Ministerio de Sanidad y los Servicios Sanitarios de las Fuerzas Armadas Reales.
El sector privado (lucrativo y no lucrativo), que se caracteriza por la multiplicidad de las partes interesadas, tanto en la producción de la atención como en la prevención, la gestión y la financiación.

1.3. Tipos de cobertura sanitaria
En el sistema sanitario marroquí existen tres regimenes de cobertura sanitaria: la AMO (Assurance Maladie Obligatoire), la RAMED (Régime d’Assistance Médicale) y la INAYA. En cuanto a la AMO, los trabajadores afiliados a la Seguridad Social tienen garantizada la asistencia sanitaria, junto con sus cónyuges e hijos menores de 21 años. La AMO cubre un amplio abanico de prestaciones sanitarias (parto, operaciones quirúrgicas, análisis, etc.); sin embargo, no contempla los accidentes y enfermedades laborales. A fin de beneficiarse de dichas prestaciones, hay que cotizar un mínimo de 55 días. La gestión de la AMO es llevada por dos organismos: la CNOPS (Caisse Nationale des Organismes de Prévoyance Sociale), que se encarga de los asalariados y jubilados del sector privado; y la CNSS (Caisse Nationale de Sécurité Sociale), que se encarga de los asalariados y jubilados del sector privado.

En cuanto a los empleados que se benefician de la AMO mediante la CNOPS, la cotización tiene una tasa fija del 5%, repartida a partes iguales con el empleador, de modo se deduce un 2,5% del sueldo mensual. El importe de cotización no puede ser inferior a 70 dh ni ser superior a 400 dh. En cuanto a los empleados que se benefician de la AMO mediante la CNSS, la cotización es del 4% repartida entre empleador y empleado a partes iguales.

Por su parte, la RAMED está destinada a las personas vulnerables, que no están cubiertas ni por la AMO ni por la INAYA, y se financia con los impuestos y es gestionada por la Agence Nationale de l’Assurance Maladie. Se calcula que alrededor de 10 millones de personas se benefician de este régimen.
En cuanto a la INAYA, ésta es de carácter privado; están adheridos a ella los trabajadores independientes y los profesionales liberales. Los seguros médicos pueden utilizarse como complemento o como alternativa a la sanidad pública y cualquiera puede solicitarla. En este caso, la persona en cuestión puede acudir a cualquier médico o clínica, ya que los gastos que haya tenido le serán íntegramente reembolsados.

1.4. Instalaciones sanitarias
El Ministerio de Salud divide las diferentes instalaciones sanitarias en dos grupos:

1.4.1. Cobertura de atención sanitaria básica (RSSB)
Es una red jerárquica que consta de más de 2400 estructuras en todas las categorías ya sean de formación o de atención básica sanitaria. Además, incluye tanto clínicas rurales como centros municipales o urbanos y hospitales locales.

Esta cobertura básica aún se encuentra en un estado de “desequilibrio” debido a la falta de recursos en la puesta en marcha de nuevos modelos de cobertura diseñados por el Ministerio de Salud. Por lo tanto, el ritmo de cambio es demasiado lento frente a las realidades sobre el terreno como pueden ser las limitaciones de los mecanismos de regulación y normalización, la escasa participación de la población, la falta de una base jurídica que hace que el propio modelo sea inviable.

1.4.2. Cobertura hospitalaria
En Marruecos, los hospitales públicos se organizan según una tipología basada en tres criterios: la oferta de cuidados, tipo de gestión y el nivel de recursos.

No hay que olvidar que el acceso geográfico es difícil en algunas zonas. La falta de acceso a la asistencia sanitaria de la población rural sigue constituyendo un gran fracaso del sistema. A ello hay que añadir que la contribución a la prestación de la atención es muy baja, de modo que podemos decir que parte de la población rural tiene un acceso limitado.

En cuanto al nivel de prestación de cuidados, Marruecos, en 1960 pasó de disponer de 394 establecimientos de salud básica, a disponer de más de 2400 en el año 2006. A pesar de estos esfuerzos, más de un cuarto de la población sigue estando a más de 10 kilómetros de distancia de un centro de salud u hospital.

Más de la mitad de los hospitales se han construido después de la independencia y la distribución de estos fondos muestra una gran desigualdad entre las diferentes regiones. La evolución de los servicios hospitalarios continua siendo lenta en comparación con el desarrollo de la población en general, lo que hace que los servicios hospitalarios no puedan, en muchas ocasiones, ofrecer una atención continua e integrada.

1.5. Sistema de formación y gestión del personal sanitario
En el sistema sanitario marroquí no existen normas preestablecidas en cuanto a la gestión y ello afecta gravemente a la planificación y a la distribución tanto de los recursos como del personal médico. Asimismo, existe un gran desajuste entre la oferta y la demanda, especialmente, de los médicos especialistas.

En cuanto a la formación se está abogando por una evaluación y una adaptación en el sistema de estudios, tanto en la medicina, en la farmacia, la odontología u otras ramas afines, de los cambios que se han ido produciendo en países desarrollados como EEUU o países de Europa. Esto se debe a que profesionales como médicos, enfermeros, farmacéuticos o personal de administración, carecen de las habilidades requeridas para ejercer sus funciones, y ellos mismos expresan la necesidad de una formación técnica y específica que les ayude a desempeñar de una manera más eficaz el puesto que ocupan. Ya que la formación básica de un médico no es suficiente para cubrir todas las demandas de la población. Para ello se están abriendo nuevas escuelas de medicina que ya empiezan a adaptar un nuevo sistema de formación más desarrollado y afín a esta demanda. Marrakech o Fez son algunas de las ciudades en las que se está empezando a implantar estos nuevos cambios. El país se está viendo en la necesidad, no sólo de realizar los cambios ya mencionados, sino también, en la necesidad de implantar nuevos avances tecnológicos, y atender a las necesidades de la población y satisfacer así sus expectativas.

La evaluación comparativa realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un total de 191 países en el año 2002, señala que Marruecos ocupa el puesto110 en cuanto al nivel de equidad en su sistema, el 111 en cuanto a distribución de la salud, y el puesto 125 en cuanto a aporte de capital financiero.
Todos estos cambios han de realizarse en todos los campos y sectores del sistema sanitario marroquí, ya que el país se ha quedado estancado en un modelo de sistema que no se adapta a la demanda y a las necesidades de los usuarios