En España no existe un servicio de mediación de manera uniformada, aunque algunos hospitales (una minoría de ellos), al darse cuenta de la situación extrema en la que se encuentran debido al gran número de inmigrantes que viven en su zona, se han visto forzados a adaptar sus servicios a esta situación creando un servicio de mediación dentro del propio hospital. La mayor parte de estos hospitales se encuentran en Cataluña, seguida por Andalucía y Madrid, es decir, las tres comunidades autónomas a las que acude un mayor número de inmigrantes. El personal sanitario, incluso si al principio se muestra reticente a trabajar con intérpretes, al acostumbrarse a esta forma de trabajo acaban viendo a los intérpretes-mediadores como algo imprescindible y que les facilita mucho el trabajo. A pesar de todo, todavía se desconoce la formación requerida para ocupar el puesto de mediador intercultural.

A continuación, una tabla en la que se indican los hospitales catalanes con servicio de mediación y las lenguas disponibles.[1]
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En resumen, la situación actual en el resto de España (Madrid, Cataluña y Andalucía al margen por ser las comunidades más avanzadas) es la siguiente:


En la Comunidad Valenciana, la Conselleria de Sanidad convoca anualmente cuatro becas para mediadores interculturales en hospitales de la región.

La Consejería de Sanidad de la Región de Murcia también dispone de mediadores de árabe, inglés y francés para hospitales.

En Palma de Mallorca, la Conselleria de Asuntos Sociales ha afirmado que a finales de 2011 la mitad de los municipios de las islas contarán con la figura de los mediadores interculturales, destacando su necesidad en los servicios médicos y educativos.

En el País Vasco se fundó la organización IMISATE (Inmigración y Salud Transcultural en Euskadi), que desde 2003 se dedica a la investigación sobre la integración de la población inmigrada en el sistema sociosanitario vasco. Algunos ayuntamientos, como el de Parla (Madrid), disponen de servicios de mediación intercultural específicamente dirigidos al ámbito sanitario.

En Murcia, el Hospital Universitario Virgen de Arrixaca consiguió contar con un traductor gracias a un convenio entre el Servicio Murciano de Salud, el Ayuntamiento de Cartagena y Cáritas. Las Islas Canarias, una de las comunidades que más inmigrantes (sociales y económicos) y turistas reciben, carece de servicios de mediación lingüística e intercultural en hospitales y centros de salud.

En mayo de 2009, el Servicio Canario de la Salud (SCS) comunicó que se iban a destinar 258 000 euros para contratar intérpretes para los hospitales. Esta medida recibió muchas críticas del sindicato médico en Santa Cruz de Tenerife, que declaró que era una medida desproporcionada y que podía «atentar contra la confidencialidad del paciente». [2]

Castilla-La Mancha posee un servicio de mediación lingüística e intercultural tanto en Toledo como en la provincia de Ciudad Real (hospitales de Tomelloso y Alcázar).

Igualmente, existen otros sistemas de intérpretes que pueden ser de ayuda y complementar (aunque no sustituir) a este servicio de mediadores, como sería la cada vez más usada interpretación telefónica, en la que el médico dice una cosa que el intérprete, que está al otro lado del aparato, traduce a la lengua del paciente, pero, al no poder ver la cara del paciente o del médico, se pierde confianza y se podría perder información gestual o mímica; por lo que no es la mejor solución posible en este campo, y los médicos, tras probar este sistema, se dan cuenta.


Por otro lado, grupos como CRIT (Comunicación y Relaciones Interculturales y Transculturales), AEMMI (Asociación Estatal de Mediadoras y Mediadores Interculturales) o el Grupo Triángulo, que se dedican a la mediación intercultural, reivindican una mejora de condiciones laborales para la figura del mediador. Piden que exista una formación unificada y un reconocimiento institucional y social, a la vez que denuncian el desconocimiento del papel de la figura mediadora y la precariedad laboral del mediador. En muchos casos, se trata de un trabajo voluntario y sin remuneración, lo que puede acarrear problemas: por ejemplo, un niño que ejerza de mediador entre sus padres y el médico puede trasmitir un diagnóstico erróneo, sin mencionar que además la situación puede provocarle una angustia y un estrés innecesarios.
En nuestro país, a las personas que ejercen como mediadores interculturales no se les exige una formación específica en relación con la labor que realizarán. El único requisito que deben cumplir es tener un nivel suficiente en español y en otra lengua extranjera, en general, minoritaria, como para poder ayudar a resolver un conflicto.

El perfil de estos mediadores interculturales o intermediarios interlingüísticos, puesto que no acaba de quedar claro cuál es su estatus, es el de personas entre 25 y 40 años, de procedencias diversas y que pueden llevar en España desde meses hasta años. Su formación también suele ser desigual: los hay que tienen estudios universitarios y los hay que son analfabetos en su propia lengua. Finalmente, como grupos o asociaciones dedicadas a la mediación intercultural, destacamos el grupo CRIT (Comunicación y Relaciones Interculturales y Transculturales) de la Universitat Jaume I de Castellón, coordinado por Francisco Raga Gimeno; o la recientemente desaparecida EMSI (Escuela de Mediadores de la Comunidad de Madrid), programa patrocinado por tres entidades públicas de la Comunidad Autónoma de Madrid: el Instituto Madrileño para la Formación, la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, y la Universidad Autónoma de Madrid. El grupo FITISPOS, coordinado por Carmen Valero Garcés, se dedica a la formación e investigación en traducción e interpretación en los servicios públicos.Contamos en España con varias ONGs que ofrecen servicios de traducción, interpretación y mediación en el ámbito sanitario. El personal de las ONGs es consciente del problema que surge cuando se produce una mala comunicación médico-paciente. Sabemos que a veces el paciente va acompañado de un familiar o amigo que habla un poco de español y hace de "intérprete", otras veces este trabajo lo realizan voluntarios pertenecientes a ONGs.
En Madrid, Accem (financiada por el Ministerio de Trabajo e Inmigración y Obra Social La Caixa) desarrolla un servicio de mediación socio-sanitaria con el fin de facilitar la relación entre los pacientes migrantes y los profesionales sanitarios. Se trabaja con los hospitales y centros sanitarios de la región, de ámbito público y privado. Se realizan intervenciones directas con usuarios de los programas de Accem, y otras derivadas desde algunos hospitales. En Sevilla también tienen en funcionamiento otro programa (en colaboración con la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía), el objetivo del programa es facilitar la comunicación y el entendimiento entre los profesionales sanitarios de los centros sevillanos y los pacientes migrantes y solicitantes de asilo. Para alcanzar dicho objetivo se ofrece un servicio de mediación, traducción e interpretación cultural a disposición de profesionales y pacientes.

En Castilla-La Mancha el SESCAM y la ONG Médicos del Mundo han puesto en marcha un equipo de mediación. El 75 por ciento de los demandantes de este servicio son de origen norteafricano, fundamentalmente marroquíes. El Servicio de Mediación Intercultural en el ámbito sanitario puesto en marcha por el Gobierno de Castilla-La Mancha, a través del SESCAM, en colaboración con la ONG Médicos del Mundo, ha atendido en el primer semestre de este año a un total de 1.232 inmigrantes, casi los mismos que en todo el año anterior. Este servicio se enmarca dentro de la Estrategia de Confortabilidad del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha que, en el área de Accesibilidad, establece como objetivo facilitar el acceso a la atención sanitaria de las personas inmigrantes que no dominan el castellano o que proceden de medios culturales muy distintos al nuestro.

Para dar cumplimiento a este objetivo, el SESCAM ha desarrollado un Programa de Mediación Intercultural e Interpretación Telefónica, que contempla el desarrollo de diferentes acciones, algunas de las cuales ya se vienen ejecutando desde hace algunos años, como el servicio de mediación intercultural en ámbito sanitario, que comenzó a funcionar en 2007 en las áreas sanitarias de Toledo y Talavera y en octubre de 2009 en la de Alcázar de San Juan.
Este servicio consiste en la mediación lingüística e intercultural, facilitadora de la comunicación entre profesionales del ámbito sanitario y personas inmigrantes. Es un apoyo para resolver los conflictos que pueden surgir asociados a las dificultades para informar a los pacientes y conseguir la adhesión al tratamiento, debido a diferencias culturales, idiomáticas, sociales y favorecer las relaciones interpersonales.

En el primer semestre de este año, casi el 75 por ciento de los usuarios de este servicio es de origen norteafricano, principalmente marroquíes, seguidos de ciudadanos de Europa del Este, con un 20 por ciento, fundamentalmente, de nacionalidad rumana. Otro 2,5 por ciento de los usuarios son de origen asiático, latinoamericano y del África subsahariana. Además, otro 2 por ciento, son niños nacidos en España de padres inmigrantes.

Lo utilizan más mujeres que hombres: el número de usuarias casi triplica al de usuarios, en clara relación con el principal ámbito de actuación donde mayor demanda de intervenciones se produce, el materno-infantil. Así, para todos los grupos de edad destacan sobresalientemente las mujeres como usuarias atendidas. Entre el colectivo de 65 a 74 años se ha atendido a igual número de hombres que de mujeres.

Aunque se han realizado 1.232 atenciones a usuarios inmigrantes, las intervenciones profesionales llevadas a cabo con ellos ascienden a 9.793, que supone una media de 8 intervenciones por usuario.

Del total de intervenciones desarrolladas, más de 6.400 están relacionadas con tareas de información y asesoramiento, y más de 2.000 de mediación, así como 326 intervenciones educativas. Un aspecto fundamental del trabajo de las mediadoras es la información y asesoramiento al paciente inmigrante sobre el funcionamiento del sistema sanitario (trámites para acceder a la tarjeta sanitaria, acompañamiento educativo por el centro u hospital correspondiente, etc…).
Toledo ha sido el Área Sanitaria con mayor cantidad de usuarios atendidos, siendo el ámbito de Atención Primaria en el que se ha producido el mayor número de solicitudes de intervención.

Este servicio, destinado a favorecer la integración socio-sanitaria de la población inmigrante y mejorar su relación con el personal sanitario, cuenta actualmente con tres mediadoras de origen marroquí, una rumana y una china.



Talleres: en su labor diaria, las mediadoras han detectado carencias importantes en materia de educación para la salud entre la población inmigrante, fundamentalmente en tema de cuidados del embarazo, planificación familiar y lactancia materna.

En este sentido, a lo largo del primer semestre las mediadoras han participado junto a los profesionales sanitarios en un total de nueve talleres, como los dos celebrados en el Hospital Virgen de la Salud sobre diabetes, impartido por el equipo de Endocrinología Pediátrica, y al que asistieron 16 personas, seis de ellos menores.

Por otra parte, en el Centro de Salud de Ocaña se ha celebrado un taller de planificación familiar, cuidados del embarazo y funcionamiento del sistema de salud, impartido por una matrona, un médico de familia y la trabajadora social del centro, al que asistieron 17 mujeres marroquíes.

En el Centro de Salud de Fuensalida se han realizado dos talleres de planificación familiar, embarazo, parto y puerperio, en el que participaron diez mujeres de origen marroquí; un taller de nutrición, al que asistieron otras tantas de la misma nacionalidad; y un taller de sexo más seguro, también con la participación de siete mujeres de Marruecos.

De otro lado, en los Centros de Salud de Alcázar de San Juan, Campo de Criptana y Tomelloso se han desarrollado sendos talleres de cuidados del recién nacido y alimentación infantil, con la participación de 31 mujeres marroquíes.

El Gobierno de Castilla-La Mancha tiene previsto ampliar este programa a otras dos áreas de salud: Ciudad Real y Puertollano, para lo que ha firmado un convenio con CEPAIM, Acción Integral de Inmigrantes, con un aportación de la Junta de Comunidades de 60.000 euros. El convenio establece la contratación de dos mediadores interculturales, uno marroquí y otro rumano.

Cruz Roja presta servicio de traducción, interpretación y mediación en diferentes puntos de España. Otros ejemplos de ONGs son COMRADE, KARIBU, la red de oficinas conocida como ACOGE, CEAIN (en Andalucía) o Ecos do Sur en Galicia (quienes median con la minoría árabe).

En Cataluña a principios de 2008, Fundación “La Caixa” en colaboración con el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya inició un proyecto de mediación intercultural en el ámbito sanitario que proporcionaría cobertura a 40 Centros de Atención Primaria, 15 hospitales y 3 centros de salud mental durante dos años. El objetivo de este proyecto era consolidar la mediación intercultural en el ámbito sanitario en Cataluña y mejorar el acceso a los servicios sanitarios a la población inmigrante. Hasta el momento, ha conseguido formar a nuevos mediadores en este ámbito, gracias al programa de formación impartido por la Fundación del Hospital Vall d’Hebron; y ha logrado que se cree un centro para coordinar las actuaciones de los mediadores en los diferentes centros.

Otro caso es el de la entidad privada Salud y Familia, que impulsó en 2007 el programa “Mediación Intercultural en Centros Sanitarios” con la finalidad de facilitar la atención sanitaria a inmigrantes tanto en Centros de Atención Primaria como en hospitales. Entre sus objetivos específicos se encuentran “mejorar y facilitar la comunicación entre el inmigrante y el personal sanitario”, “identificar y afrontar conflictos culturales de organización del tiempo y de percepción de la salud” o “facilitar la construcción de habilidades interculturales entre el personal sanitario y la institución sanitaria en su conjunto”. El servicio de mediación de esta entidad actuó en 2007 en las provincias catalanas de Barcelona, Girona y Lleida y cubrió con un equipo de 29 mediadores 27 centros sanitarios, de los cuales 19 eran Centros de Atención Primaria, 3 eran Centros de Urgencias de Atención Primaria y 5 eran hospitales.
Como hemos visto, no hay un servicio de traducción, interpretación y mediación en los Servicios Públicos unificado para todo el territorio español, sólo tenemos propuestas sueltas que van surgiendo y son muy bien acogidas.



Fuentes


[1] http://www.saludyfamilia.es/downloads/2009/Memoria%20Inmigracion%20y%20Salud.pdf

[2] http://medtrad.org/panacea/IndiceGeneral/n30_tribuna-NavazaEstevezSerrano.pdf$

http://www.dclm.es/news/147/ARTICLE/44783/2009-10-30.html

http://www.dclm.es/news/147/ARTICLE/44783/2009-10-30.html

http://www.jccm.es/cs/Satellite/index/notaPrensa1212692814667np/1193043084902.html

http://www.recercat.net/bitstream/2072/46666/1/Pascual_Arnaiz_Marina_TA.pdf