10.11.1 Jamaica

El sistema sanitario jamaicano difiere mucho del sistema sanitario español.
Los dos países tienen muy poco en común a nivel ambiental, social y económico.
Estas diferencias se reflejan en la organización del sistema sanitario.

Jamaica tiene un clima tropical lluvioso que favorece la difusión de enfermedades tropicales. Esto obliga el sistema sanitario a mantener un control constante de las zonas de reproducción de los mosquitos portadores de enfermedades.
En zonas rurales y en zonas urbanas marginales, persisten algunos lugares con situaciones higiénicas poco satisfactorias donde es importante intervenir con programas de educación ambiental y promoción de la salud.
Jamaica tiene uno de los índices de homicidios más elevados del mundo, en 2002 el 12,1% de las familias jamaicanas fueron víctimas de algún crimen. Una gran parte de los heridos que acuden a servicios de urgencia son heridos por armas blancas o armas de fuego.
La mortalidad infantil e materna siguen siendo motivo de preocupación, tal como la difusión del VIH/SIDA.

Jamaica tiene una economía inestable que depende principalmente del turismo, esto la hace muy vulnerable a las fluctuaciones en este sector. Además los huracanes pueden, en muy poco tiempo, destruir las infraestructuras de la isla causando daños a nivel económico y requiriendo intervenciones urgentes por parte de la estructura sanitaria.

Estos factores juntos hacen difícil cuadrar el presupuesto nacional. Las aportaciones por parte de ONGs, y otras organizaciones internacionales, públicas y privadas (PAHO, UNICEF etc.), son una ayuda importante para el Ministerio de Salud.

El sistema sanitario español goza de mayor estabilidad gracias al sistema de financiación con el que cuenta. Está mucho más estructurado y garantiza a la población un servicio más uniforme.


10.11.2 Sudáfrica

La principal diferencia entre ambos sistemas sanitarios se halla en el ámbito de la seguridad social, pues en Sudáfrica ésta no cubre el cuidado médico, por lo que los seguros suelen ser privados. Sin embargo, se está considerando la posibilidad de desarrollar un sistema de seguro de salud nacional.

En cuanto a los hospitales, el reparto entre el sector público y el privado es bastante desigual, pues sólo los que se lo pueden permitir pueden acceder a los hospitales privados, y si no eres residente, tienes que pagar.

También se observan diferencias en cuanto al tipo de enfermedades existentes, y la importancia de los curanderos tradicionales, que incluso lleva a la búsqueda de una armonía entre estos y los médicos occidentales



10.11.3 Australia

Comparando el sistema nacional sanitario español con el australiano podemos observar ciertas diferencias y similitudes. El sistema de financiación es parecida ya que el gobierno español también financia la sanidad española con sus diferentes organismos. Lo mismo pasa con la legislación que establece las normas del sistema nacional. También existen programas que ofrecen servicios a los ciudadanos, o incluso otros aspectos como estudios sobre la inmigración acerca del sistema sanitario o la información al paciente que básicamente se parecen en ambos países. Pero, un aspecto muy importante es que los servicios de traducción e interpretación no están tan bien implantados en el sistema como ocurre en Australia. Además, es un aspecto que los profesionales de la salud se encuentran diariamente y tienen que afrontar ciertas dificultades en la comunicación intercultural porque la llegada de inmigrantes se está incrementado. En ese aspecto, históricamente, Australia ha sido y es un país migratorio, por eso, los servicios de traducción e interpretación y diferentes organizaciones están muy bien integradas en el sistema. Situación muy diferente en España, donde la llegada de inmigración es casi reciente. Por eso, no existe esa misma implantación de servicios de traducción e interpretación en las instituciones.



10.11.4 Pakistán
Partiendo de la base de que España y Pakistán son dos países totalmente diferentes, no podemos decir que compartan muchas similitudes en su sistema sanitario. En Pakistán no existe una tarjeta sanitaria de la Seguridad Social, ni siquiera todos sus habitantes tienen acceso a un Hospital. Quizás se podría decir, que estos dos sistemas sanitarios comparten una misma “idea”, que es, la disposición de pequeños centros de salud en aquellas localidades remotas, donde siempre hay una persona que tiene conocimientos sanitarios y en caso de ayuda nos puede atender; en España hablaríamos del médico de la población, y en Pakistán, de la curandera de la población. En Pakistán confían en los remedios caseros tanto como en la medicina occidental. En algunos puntos de España, también se sigue confiando en remedios caseros pero como alternativa en el caso de no tener acceso a medicamentos.Sin embargo, la preparación profesional en Pakistán está tan desarrollada como en España, existen diversas Universidades de Medicina y también de sus especialidades. En Pakistán, la profesión médica se pasa de generación en generación. En España, no es exigible, pero normalmente se dan muchos casos en que las futuras generaciones tambien se dedican a alguna profesión dentro del mundo de la salud.
En cuanto al servicio de Interpretación, Pakistán tiene como lengua oficial el inglés y el pakistaní, por lo tanto este servicio no se da ya que no existe inmigración de otras lenguas.





10.11.5 Nueva Zelanda


En general, el sistema sanitario neozelandés proporciona unos servicios similares a los del español, con la universalidad y la accesibilidad como principios básicos. Sin embargo, se diferencian en cuanto a la gestión, dado que en España es el Ministerio de Sanidad y las Consejerías correspondientes de las Comunidades Autónomas quienes están a cargo del sistema sanitario, mientras que en Nueva Zelanda es el propio Ministry of Health el responsable, aunque para ello se haga valer de organismos como los District Health Boards. Asimismo, el sistema de financiación es distinto, puesto que en España prima la gratuidad a la hora de acudir al sistema sanitario (es decir, sin tener en cuenta los impuestos), en Nueva Zelanda está establecido un sistema de co-pago; en otras palabras, los usuarios han de abonar unos honorarios al médico que les atiende además de contribuir con sus impuestos al mantenimiento del sistema. Otro aspecto en el que son similares es en lo que concierne a la dispensación de medicamentos, puesto que los subvencionados por el Gobierno se distribuyen con receta y son más baratos que los que no lo están.
Por lo que respecta a la organización y a los servicios que se prestan, tanto España como Nueva Zelanda son muy similares, dado que este último país es “europeo” en cuanto al modelo de estado (no en vano es parte de la Commonwealth). La única diferencia notable en ese aspecto es la inclusión de la minoría maorí en el sistema, para lo que precisan de organismos específico, mientras que en España, al menos institucionalmente, no existen entes semejantes.